Un ataque DDoS es el intento de dejar fuera de servicio una web o un servicio en línea inundándolo con una avalancha de peticiones artificiales. El objetivo no es robar datos, sino hacer que el servicio deje de estar disponible para los usuarios de verdad. Cuando la web de un banco o de una tienda en línea aparece de repente como «no disponible», a veces hay detrás un ataque así. Para usted como particular esto es sobre todo una cuestión de entender qué pasa: los afectados suelen ser los proveedores, no su propio dispositivo.
La idea, con una imagen sencilla
Imagine una pequeña tienda con una sola puerta. Normalmente los clientes entran y salen sin problema. Ahora alguien envía a propósito a miles de personas al mismo tiempo hacia esa puerta, gente que no viene a comprar nada, solo a tapar la entrada. Los clientes de verdad ya no consiguen pasar.
Eso es justo lo que ocurre en un ataque DDoS dentro de la red. Un servidor solo puede atender un número determinado de peticiones a la vez. Si de golpe le llegan muchísimas más de las que puede gestionar, se colapsa bajo la carga, y nadie consigue abrir la página.
Qué significa la sigla
DDoS viene del inglés «Distributed Denial of Service». La parte central, «Denial of Service», significa «denegación de servicio»: el servicio deja de estar disponible.
La palabra «Distributed» quiere decir «distribuido», y ahí está el punto clave. La avalancha de peticiones no procede de un solo ordenador, sino de miles a la vez, repartidos por todo el mundo. Eso es lo que hace que el ataque sea potente y difícil de frenar.
De dónde salen tantas peticiones
Los atacantes utilizan para ello dispositivos secuestrados. A través de programas maliciosos toman el control, de forma oculta, de ordenadores, routers o incluso electrodomésticos con conexión a internet que no son suyos. A esa red de aparatos controlados a distancia se la llama «botnet».
Los dueños de esos aparatos no suelen notar nada. Su dispositivo envía peticiones al objetivo del ataque en segundo plano, mientras por lo demás sigue funcionando con normalidad. A una orden, todos disparan a la vez y generan así una carga imposible de soportar.
¿Puede verse afectado usted?
Aquí conviene distinguir. El verdadero objetivo de un ataque DDoS son casi siempre los grandes proveedores: bancos, tiendas, organismos públicos, plataformas de juego. Su ordenador personal, como objetivo, no tiene ningún interés.
Pero hay dos puntos de contacto. El primero: usted nota las consecuencias cuando un servicio que quiere utilizar está siendo atacado justo en ese momento y no está disponible. El segundo: su dispositivo podría, sin que usted lo sepa, formar parte de una botnet que ataca a otros. De eso le protege el trato normal y sano con el aparato.
Así se mantiene su dispositivo al margen
No hace falta que haga nada extraordinario, solo lo de siempre pero de forma constante. Mantenga actualizados su sistema operativo y sus aplicaciones: las actualizaciones cierran precisamente los agujeros por los que entra el software malicioso.
Su router de internet también cuenta: conviene que reciba actualizaciones con regularidad y que no siga funcionando con la contraseña estándar de fábrica. Quien descarga programas solo de las tiendas oficiales y no pulsa enlaces dudosos mantiene su aparato bien lejos de esas botnets.
Preguntas frecuentes
¿Me roban los datos durante un ataque DDoS? Por lo general, no. Un ataque DDoS busca dejar fuera de servicio un servicio, no capturar datos. A veces se usa como distracción mientras en segundo plano se intenta otra cosa, pero eso es asunto de los proveedores atacados, no de su dispositivo.
Una página no está disponible, ¿es siempre un ataque? No, casi nunca. Lo más frecuente son averías técnicas normales, tareas de mantenimiento o una sobrecarga por demasiados visitantes reales. Un ataque es solo una de varias causas posibles.
¿Tengo que hacer algo contra los ataques DDoS? Nada especial. Basta con lo que ya vale para todo lo demás: instalar las actualizaciones, mantener el router al día y no pulsar enlaces sospechosos. Así su aparato no puede ser utilizado para esos ataques.
¿Puedo saber si mi dispositivo forma parte de una botnet? Directamente se ve pocas veces. Algunas señales pueden ser un aparato permanentemente lento o un consumo de datos llamativamente alto. Un software actualizado y un uso cuidadoso de las descargas lo previenen con fiabilidad.
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