Un dibujo en blanco y negro de cuadraditos: eso es un código QR. Se ven en las cartas de los restaurantes, en las entradas, en los paquetes, en los periódicos y en los carteles. Y su propio móvil puede leerlos, sin una app aparte, con la cámara normal.

Qué es un código QR

QR viene del inglés «Quick Response» (respuesta rápida). El código contiene una información, casi siempre una dirección de internet, a veces un texto, un teléfono o datos de pago. Cuando el móvil lo escanea, lee esa información y abre directamente la página correspondiente o realiza la acción.

Puede imaginarlo como el código de barras del supermercado, solo que guarda más datos y se puede leer en todas las direcciones, no solo de izquierda a derecha.

Dónde se encuentran

En las cartas: muchos restaurantes muestran la carta solo como código QR en la mesa. Escanear → la carta se abre en el navegador.

En las entradas: el billete digital lleva un código QR que el control escanea para confirmar la reserva.

En los paquetes: el seguimiento del envío funciona con un código QR en la etiqueta.

Para pagos: en algunos comercios y en transferencias por la app del banco, sirve para pasar números de cuenta sin errores al teclear.

En prensa y publicidad: un código lleva a un vídeo, una web o más información del artículo impreso.

Para conectarse al WiFi: algunos routers y móviles muestran el acceso WiFi como código QR para que los invitados se conecten sin teclear la contraseña.

Cómo se leen

No hace falta ningún programa extra. Los móviles modernos leen los códigos QR directamente con la cámara normal; es el estándar desde hace años en iPhone y Android.

Apunte con la cámara al código, como si fuera a fotografiarlo. El móvil lo reconoce solo y muestra un pequeño aviso, normalmente una vista previa de la dirección web. Púlsela y la página se abre en el navegador.

En el iPhone: abra la app Cámara y apunte al código.

En Android: también la app Cámara. En algunos Android antiguos el aviso quizá no salga solo; entonces suele estar bajo el escáner QR de la cámara (un icono abajo) o en «Google Lens».

¿Hay que escanear cualquier código QR?

Es una pregunta razonable. Un código QR puede llevar a cualquier web, también a una falsa. Se llama «QRishing» (como el phishing): alguien imprime un código falso en una pegatina y la pega sobre el código verdadero de un cartel o de un parquímetro. Quien escanea acaba en una página fraudulenta.

El riesgo es real, pero manejable: un código QR no daña por el mero hecho de escanearlo. El daño aparece solo si en la página que se abre usted introduce algo o descarga algo. Antes de pulsar el enlace del aviso, lea un momento la dirección: ¿lleva a la web que espera (el restaurante, el evento, la paquetería) o es una dirección rara y desconocida?

Con códigos en lugares públicos —por ejemplo en un cartel de la calle— conviene algo más de cautela que con uno de una invitación privada o una entrada impresa.

¿Necesito una app de escáner?

No. Si descargó una app de escáner QR, puede borrarla: la cámara integrada lo hace igual de bien. Además, algunas de esas apps piden permisos dudosos y muestran publicidad. La cámara integrada es la solución más segura y sencilla.

Preguntas frecuentes

¿Puede mi móvil antiguo leer códigos QR? Casi todos los móviles de los últimos diez años pueden, si la app de cámara está actualizada. En equipos muy antiguos sin reconocimiento automático ayuda Google Lens, integrado en la app de Google.

¿Y si pulsé un código QR malo? Si la página pide contraseñas, datos de pago o información personal, ciérrela enseguida. Si no introdujo nada, no ha pasado nada. Si duda de si sus datos están afectados, lea Cuenta hackeada: qué hacer.

¿Puedo crear yo un código QR? Sí. Hay webs gratuitas donde escribe una dirección y le generan el código, por ejemplo para su propia web o para el WiFi de los invitados.

¿Son los códigos QR demasiado complicados para personas mayores? El manejo es de lo más simple: cámara y pulsar. Es menos complejo que muchas otras funciones del móvil. Quien lo ve una vez, lo hace solo la siguiente.


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